miércoles, 1 de abril de 2009

LA MANO

TÍTULO ORIGINAL: The Hand
CALIFICACIÓN: 5
Fecha de visión: 13 de agosto de 2.008
NACIONALIDAD: EE.UU.
AÑO: 1.981
DIRECCIÓN: Oliver Stone
INTÉRPRETES: Michael Caine, Andrea Marcovicci, Annie McEnroe, Bruce McGill, Viveca Lindfors, Rosemary Murphy, Mara Hobel, Pat Corley, Nicholas Hormann, Ed Marshall, Charles Fleischer, John Stinson, Richard Altman, Sparky Watt, Tracey Walter, Brian Kenneth Hume.
MÚSICA: James Horner
FOTOGRAFÍA: King Baggot (color y blanco y negro)
GUIÓN: Oliver Stone, basado en el libro "The Lizard's Tail", de Marc Brandel
CRÍTICA:
Manos peligrosas
Sólo por ver la prodigiosa interpretación de Michael Caine, con el pelo más desorbitado que nunca, merece la pena sentarse a contemplar esta película. Emparentada con cualquiera de las obras iniciales de Cronenberg más que con la posterior cinematografía de su autor, el principal problema de esta cinta, a pesar de estar basada en una novela y de que Stone consigue un guión de cierto empaque, es que su argumento hubiera hecho muy buen papel como un episodio de "Alfred Hitchcock presenta", pero es demasiado escueto, demasiado breve y anecdótico, amén de predecible, como para alargarlo hasta los 100 minutos largos que dura. Y eso que algunas situaciones se resuelven de forma muy acelerada, como el inicio del romance adúltero que mantiene el protagonista.
Pese a ello, el director y guionista logra un excelente estudio psicológico de los personajes, especialmente en la relación de pareja, con diálogos certeros y silencios mortales, ayudado por esas miradas gélidas con las que Caine dota a su personaje de turbios presagios. Pero se regodea en demasía en mostrarnos el desplome de la vida del protagonista en sus facetas profesional y afectiva, llegando a hacerse reiterativo.
Una gran interpretación del británico, en fin, en una obra menor que merece un visionado aunque sólo sea como curiosidad.

THE MAN FROM EARTH

TÍTULO ORIGINAL: Jerome Bixby's The Man from Earth
CALIFICACIÓN: 7
Fecha de visión: Mayo de 2.008
NACIONALIDAD: EE.UU.
AÑO: 2.007
DIRECCIÓN: Richard Schenkman
INTÉRPRETES: David Lee Smith, John Billingsley, Ellen Crawford, William Katt, Annika Peterson, Richard Riehle, Alexis Thorpe, Tony Todd, Steven Littles, Chase Sprague, Robbie Bryan.
MÚSICA: Mark Hinton Stewart
FOTOGRAFÍA: Afshin Shahidi (color)
GUIÓN: Jerome Bixby
CRÍTICA:
Los inmortales
Sin llegar a los niveles de "2.001: una odisea del espacio", la película que nos ocupa es una extraña mezcla de ciencia-ficción y filosofía, una cinta que basa todo su poder en su guión, sin menospreciar por ello, por supuesto, la extraordinaria labor interpretativa de los actores que le dan forma.
La idea de la inmortalidad es uno de los temas recurrentes de la humanidad, en su aspiración por ser como los dioses. Bixby le da aquí una vuelta de tuerca, y concede el don nada más y nada menos que a un hombre de las cavernas, que, con la lógica evolución mental, llega a nuestros días sin envejecer ni haber muerto.
A mi modo de ver, la película, llena de virtudes, tiene dos, digamos, defectos. El primero de ellos es comprensible, el segundo una concesión a la galería; y es que, por mucho que demos por sentado la posible inmortalidad del protagonista, eso, como él mismo dice en un momento de la cinta, no le hace saber más que cualquier otro hombre pues, aunque haya vivido 14.000 años, sólo puede estar en un sitio cada vez. Sin embargo, el guionista cae en la (por otro lado, irresistible) tentación de hacerle conocer (y algo más, y ahí sí que se pasa) a grandes figuras de la Historia (Buda, Jesucristo, Van Gogh...) y asistir a grandes eventos, como la partida de las carabelas de Colón hacia Nuevo Mundo.
En fin, como he dicho, era difícil no caer en la tentación. La concesión a la galería es el final, donde finalmente se nos desvela si estamos realmente ante un hombre inmortal o no. Parece un hecho baladí, pero la película hubiera ganado mucho si se hubiera suprimido esa escena.

LA MALDICIÓN DEL ESCORPIÓN DE JADE

TÍTULO ORIGINAL: The Curse of the Jade Scorpion
CALIFICACIÓN: 6
Fecha de visión: 21 de julio de 2.008
NACIONALIDAD: EE.UU., Alemania
AÑO: 2.001
DIRECCIÓN: Woody Allen
INTÉRPRETES: Woody Allen, Helen Hunt, Dan Aykroyd, Brian Markinson, Wallace Shawn, David Ogden Stiers, Charlize Theron, Elizabeth Berkley, Peter Gerety, John Schuck, John Tormey, Kaili Vernoff, Maurice Sonnenberg, John Doumanian, Kevin Cahoon, Phil Levy.
MÚSICA: No original
FOTOGRAFÍA: Zhao Fei (color)
GUIÓN: Woody Allen
CRÍTICA:
Madagascar
Los genios no son perfectos, gracias a Dios, y Woody Allen no es una excepción. Tras casi una década, la de los 90, regalándonos una maravilla tras otra, el neoyorquino comenzó un lento pero inexorable declive, que, afortunadamente, le duró sólo tres o cuatro años. Sus películas en ese periodo, particularmente "Granujas de medio pelo", la que nos ocupa y "Un final made in Hollywood", son meros divertimentos, meros entretenimientos sin enjundia, un pasatiempo tanto para el autor como para los espectadores. ¿Tiene algo que ver en este bache el "fichaje" por la todopoderosa Dreamworks? Pues seguramente.
El caso es que esta cinta, como las citadas, nos muestran la faceta más intrascendente y vodevilesca de Allen, más despreocupada, si se quiere, pero también menos vigorosa. Eso no quita para que el humor y el buen hacer del judío siga patente en cada fotograma de esta cinta, sobre todo en sus prodigiosos diálogos. Y es que no hallamos ante un Allen menor, pero un Allen, al fin y al cabo.

LA MALDICIÓN (CURSED)

TÍTULO ORIGINAL: Cursed
CALIFICACIÓN: 3
Fecha de visión: 7 de agosto de 2.008
NACIONALIDAD: EE.UU., Alemania
AÑO: 2.005
DIRECCIÓN: Wes Craven
INTÉRPRETES: Christina Ricci, Joshua Jackson, Judy Greer, Jesse Eisenberg, Portia de Rossi, Mya, Shannon Elizabeth, Daniel Edward Mora, Kristina Anapau, Milo Ventimiglia, Jonny Acker, Eric Ladin, Derek Mears, Nick Offerman, Ken Rudulph.
MÚSICA: Marco Beltrami
FOTOGRAFÍA: Robert McLachlan (color)
GUIÓN: Kevin Williamson
CRÍTICA:
Yo fui un hombre lobo adolescente
Se ve que a los señores Williamson y Craven se les acabaron las ideas con "Scream. Vigila Quién Llama" (las otras dos de la saga pusieron el piloto automático), que tampoco es que fuera para tirar cohetes, pero, mira, era simpática. Pero como hay que seguir pagando las facturas (que malo es pedir, pero peor es robar), pues decidieron sacarle punta al manido tema de la licantropía, y a esperar que la gente picara.
Y se ve que, para ahorrar costes, pues decidieron pasar olímpicamente de escribir guión alguno, que el procesador de textos parece que no, pero no veas como gasta electricidad. Así que utilizaron la frente de la Ricci como pizarra cuando se les ocurría una idea (¿qué haces en esta película, alma de cántaro?), contrataron algunas tetas de silicona y tirando millas.
En fin...

EL MAGO DE OZ

TÍTULO ORIGINAL: The Wizard of Oz
CALIFICACIÓN: 8
Fecha de visión: 5 de junio de 2.008
NACIONALIDAD: EE.UU.
AÑO: 1.939
DIRECCIÓN: Victor Fleming, Mervyn LeRoy, Richard Thorpe y King Vidor (sin acreditar los tres últimos).
INTÉRPRETES: Judy Garland, Frank Morgan, Ray Bolger, Bert Lahr, Jack Haley, Billie Burke, Margaret Hamilton, Charley Grapewin, Pat Walshe, Clara Blandick, Gladys W. Allison, John Ballas, Franz "Mike" Balluck, Josefine Balluck, John T. Bambury, Viola Banks.
MÚSICA: Harold Arlen, E. Y. Harburg y Herbert Stothart
FOTOGRAFÍA: Harold Rosson y Allen Davey (blanco y negro, color)
GUIÓN: Noel Langley, Florence Ryerson y Edgar Allan Woolf, basado en el libro de L. Frank Baum "The Wonderful Wizard of Oz"
CRÍTICA:
Más allá del arco iris
Creo que he visto esta película más de una docena de veces. La tenía grabada de una vez que la echaron en televisión, en mi viejo vídeo Beta, compartiendo cinta con otra maravilla como es "West Side Story". Y un día que estaba cuidando de mis hermanas pequeñas, se me ocurrió ponérsela, para que no me dieran mucha guerra. Funcionó... demasiado bien.
Desde entonces, cada vez que teníamos tiempo suficiente, me pedían que se la pusiera (esta o "West Side Story", mis hermanas tenían un buen gusto excelente). Y allí nos sentábamos los tres (por supuesto, tenía que verla con ellas), caminando con Dorothy, rumbo a la Ciudad Esmeralda, tarareando las canciones, en un mundo de fantasía que nunca nos cansaba.
Llevaba sin ver "El mago de Oz" más de una década, desde que nuestro aparato de vídeo dejó de funcionar. Pero hace poco mi hermana me pasó el último DVD que se había comprado: la edición especial de esta película. "La he comprado para que la vea mi hijo, cuando crezca", me dijo (ambas acaban de ser madres, con un mes de diferencia).
"El mago de Oz" no ha cambiado, pero yo sí. ¡Qué pena, ya no era lo mismo! No podía evitar verla valorando su fotografía, la música, las interpretaciones, todas fantásticas, pero ya sin la magia de escuchar las risas de mis hermanas en el sofá junto a mí.
Hace un mes me compré "West Side Story". Todavía no he reunido valor para verla...