CALIFICACIÓN: 8
Fecha de visión: Marzo de 2.008
NACIONALIDAD: EE.UU.
AÑO: 1.951
DIRECCIÓN: Christian Nyby
INTÉRPRETES: Kenneth Tobey, Margaret Sheridan, Robert Cornthwaite, Douglas Spencer, Dewey Martin, James Arness, James R. Young, Robert Nichols, William Self, Eduard Franz, Sally Creighton, Robert Bray, Edmund Breon, Nicholas Byron, Ted Cooper, John Dierkes.
MÚSICA: Dimitri Tiomkin
FOTOGRAFÍA: Russell Harlan (blanco y negro)
GUIÓN: Charles Lederer, basado en el cuento "Who goes there?", de John W. Campbell, Jr.
CRÍTICA:
La semilla del espacio
Antes que nada, debo reconocer que soy un fan inquebrantable del remake que Carpenter hizo de esta cinta (y que, para mí, es la mejor película del director de "La noche de Halloween"), que vi primero el filme de 1.982 y que me parece netamente superior al original. Dicho esto, no me queda más que rendirme ante la maestría de esta versión, que ha envejecido, si cabe, mucho mejor que "La Cosa".
Y es que, aunque esta cinta no me provoque terror, esto se debe más al cambio de mentalidad que ha sufrido el mundo en estos años que a sus innegables virtudes. Así, partimos de un guión cuasiperfecto, con unos diálogos extrañamente modernos (sobre todo, en los rifirrafes amorosos entre los protagonistas), donde la mujer no es meramente el reposo del guerrero, el antojo del monstruo de turno o la cara bonita que llora en el hombro del héroe. También deben destacarse esas explicaciones pseudo-científicas, que intentan dar verosimilitud al relato y, sobre todo, ese marco tan inquietante, copiado después hasta la saciedad, que consiste en atrapar a una serie de personas en un recinto cerrado del que no pueden escapar y enfrentarlas a una amenaza.
Por todo ello, por una dirección espléndida (dicen que Hawks, productor del filme, tiene algo que ver en eso), por unas actuaciones bastante aceptables y por una gran fotografía en blanco y negro, recomiendo a todo el que haya visto la versión de Carpenter que le eche un vistazo a su precursora, que, si bien no es mejor, casi está a su nivel.
Una pega: la estruendosa música de Tiomkin, que, seguramente, creía que estaba haciendo un western...

No hay comentarios:
Publicar un comentario